jueves, 19 de enero de 2012

Bitácoras duales #9

Es complicado empezar a pensar. O tomar conciencia de lo que haces. o hacer que todo lo que haces sea algo conciente y digno de ser contado. A veces cosas notorias las haces sin darte cuenta, las cosas que haces como siempre, que te resultan normales, las haces. Como cuando vas caminando por la calle y saltas a la vereda y la gente te mira y piensa que eres un loco, o cuando vas caminando y riendo porque te contaste algo muy divertido. Conversar con uno mismo, sorprenderse a uno mismo. Gente que no tiene relación alguna con uno mismo quiere relacionarse con otros. Cada quien es un mundo, te subes a un bus lleno de gente y todos guardan su historia, todos se levantaron bajo un techo distinto, bajo una realidad distinta, bajo una circunstancia y bajo el mismo cielo, y todos van a sus lugares a cumplir lo que deben cumplir o a hacer lo que quieren hacer o lo que deben o lo que les ha tocado y todos están ahí y no conoces a nadie y solo estás tú, entre la gente, entre todos, y todos tienen algo que contar pero no lo cuentan, para qué si despertar y comer un pan con café es lo más común y a quién vas a sorprender con eso, y sin embargo los que cuentan todo eso son los que permanecen, los que se vuelven eternos.

(SantaDualidad)